Tras la final del Mundial de Fútbol me fui a felicitar a los italianos (ni una tía) que habían invadido el centro con sus banderas y gritos. Ahí me enteré que seis de ellos se iban el miércoles de hiking entre Skogar y Thórsmörk en dos etapas. El jueves por la tarde irían en autobús a Hveraverði para pasar la noche en la cabaña gratuíta que hay cerca de un hot pot natural. Conocía a todos menos a dos y menos uno que es algo calenturiento (le sufrí en Groenlandia) el resto son bastante inofensivos, por lo que me uní con ellos a la aventura. El martes me dijeron que se les había olvidado reservarme una plaza en la cabaña donde pasaríamos la noche tras la primera etapa de 12 kilómetros pero que uno de los que no conocía (Guido, se pronuncia Güido) iba a llevar la tienda de campaña y que si aún quería ir podría dormir en la tienda si no hubiera espacio en la cabaña. Además me dijeron que Guido iba en coche propio y como la pela es la pela me fui en coche con él, aún sabiendo que no hablaba ni español y apenas inglés.

Guido resultó ser un chico muy simpático y parlanchin con el que me comuniqué en inglés, español e italiano. A la altura de Selfoss, menos de una hora de camino, el coche se rompió y Guido se fue a buscar unos mecánicos, me quedé dormida mientras y me despertó un sms:

They come to check but they don’t wont money. They need a girl, can you “pay”? :-)

Mi respuesta fue:

Nei, nei, nei, I don’t think so… They should go to Kopavegur to get a girl. They’re profesionals.

Los mecánicos decidieron que el coche estaría arreglado en un par de horas, por lo que tras ensuflarle batería para que pudiéramos llegar al garaje, decidimos irnos haciendo autoesptop a Skogar ya que el resto nos estaban esperando. Hacer autoestop en Islandia es muy seguro y fácil ya que, sobre todo en verano, los coche paran con bastante frecuencia. Nos costó casi dos horas llegar y nos pararon dos coches típicos americanos con ruedas enormes, un camión y un par de abueletes con coche de padre que iban observando a 80 por hora las granjas del camino.


Cascada de Skogar

La marcha comienza tras subir a lo más alto de la cascada Skogar.

Bordeando el río el paisaje es precioso

Los valientes

El camino a veces era cuesta arriba

Tras cruzar el río el paisaje cambió completamente

y apareció la nieve

Llegué totalmente agotada, las cuestas arriba se me hacían duras e incluso tuvieron que empujarme para que no me cayera hacia atrás alguna vez. Tuvimos niebla los últimos 10 minutos y por fin encontramos la cabaña:

La cabaña donde dormimos la primera noche

Tras dormir en la cabaña cuyo baño era un agujero en el suelo y el agua era la nieve que descongelábamos en la tetera continuamos el camino.

El viaje comenzó con niebla

Pero según íbamos bajando cota iba desapareciendo

La belleza de este paisaje se intensificaba si teníamos encuenta que estábamos andando entre dos glaciares.

Los paisajes volvieron a ser verdes

Bello!

Algunos peligros del camino

Derrepente apareció un bosque

Y por fin llegamos a la zona conocida como Thórsmörk, cuyo significado es el bosque de Thor, supongo que por ser uno de los pocos bosques que hay en Islandia.

y nos rodeó

La lengua del glaciar

Llegamos a tiempo de coger el autobús que tras cruzar varios ríos muy caudalosos nos llevó a Hveraverdi… pero eso es otra historia.

Más información de las cabañas disponibles en el area de Skogar, Þórsmörk y landmannalaugar.