PersonalThursday, 31 August 2006

Mis últimos días en Reykjavik fueron muy ajetreados. El jueves acabé en una fiesta privada de la nueva hornada de Erasmus, se me hizo muy raro y muchos me parecían muy jovencitos. Supongo que la curiosidad y expectación por conocer lo que les espera los próximos meses rejuvenece a todos porque la verdad es que algunos tenían mi edad o un año menos y hace un año me sorprendía cuando alguien decía que tenía 20 añitos.

El viernes lo pasé entre trámites, compra de souvernirs y preparar la fiesta del sábado ya que Michele se había empeñado en que teníamos que hacer algo para que todo el mundo recordara esa fiesta. Por la noche me fui a una fiesta de despedida de un alemán donde era la única española y que hablara español, lo que me gusta porque me hace ponerme a prueba (¿En que tiempo verbal debería escribir esta frase?).

El sábado por la mañana me convertí el centro de atención de toda Laugavegur. Entré en el Bónus, cogí un carro de la compra, salí, fui a mi portal cargué tres paquetes que tenía que envíar a España y me fui todo Laugavegur abajo empujando acompañada del intenso ruido que hacía. Llegue minutos antes de que cerraran la oficina de correos. La mujer que me atendió sacó a relucir su humor islandés y me dijo que ya habían cerrado, tras subir las 3 cajas. Pero se la devolví cuando me preguntó por el carro del Bónus de la puerta y le dije que ese era mi coche. Después tocó comprar todo lo necesario para la fiesta y preparar la tarta. En este momento me di cuenta que no me apetecía pasar mi última tarde preparando cosas para una fiesta, pero ya era demasiado tarde. Me consolé en que como llovía no disfrutaría tanto la piscina. Michele preparó una tarta italiana, yo una tarta de queso. A las 11 de la noche dejé la tarta en el horno y me fui a casa a arreglar.

El problema era que la fiesta era en Höfði y que te tienen que abrir para entrar. La gente empezó a llamarme para que les abriera y yo en mi casa. Eso salvó mi tarta, ya que Michele se había olvidado. Estaba algo dorada por la parte superior. Cuando llegué a la fiesta, me escaqueé un momento y me encontré que la tarta estaba comestible. No estaba muy compacta, supongo que el cambiar la maicena por levadura no fue una gran idea al final, pero estaba muy rica. Uno de los nuevos italianos me preguntó si eso era tortilla de patata, pobre, supongo que tendrá oportunidad de probarla durante el nuevo año.

Durante la fiesta Michele se dio cuenta que no habíamos escondido las letras de la gymkana que habíamos preparado. Una pena porque había dejado de llover y en contra de lo que esperaba alguno de los veteranos esperaba con ansia conocer que era eso de “the game is ready!”. Estas eran las pistas que teníamos preparadas:

You can see the whole city and the city can see you.
From Norwey to Iceland in only one boat.
The fish is frozen but it’s always fresh. Don’t forget the older staff.
Frozen in Winter, one geiser in Summer and always cua, cua, cua… Go close where Iceland is inside.
S1, S2, S3, S4, S6, 5, 6, 11, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19. Everything starts from here.
Pylsur, Hamborgara, potatoes and vegetables cooked by yourself. It’s much more funny because you remember the great Icelandic concert.
Ikea is the mother of students, Google is the father and this is the place you can get the cheapest food in Iceland.

Llegaron los regalos, y con gritos de friki, friki, me dieron el mío. Una camiseta – souvenir que me había comprado esa tarde.

Mientras todos bajaban a los bares un amigo me llevó a ver un hot pot que había descubierto hacía poco y que tenía que ver antes de abandonar Islandia. El lugar es precioso, al lado del mar y con el faro a escasos metros. El agua estaba templada, pero no lo suficiente para que me animara a entrar. En los bares más despedidas, todas de tíos. Me he dado cuenta que este año me he llevado mejor con los tíos. Menos con las chicas de la Spanish house, una inglesa y otra alemana, el resto de la gente con la que más he tratado son tíos.

A la mañana siguiente la despedida más triste. Si el pasado cuatrismestre mi apoyo fue un valenciano, este fue un alemán surfero que ha tenido la paciencia de corregirme en mi pronunciación en inglés y aguantar todas mis comeduras de olla, aunque yo también tuve que consolarle muchas veces con sus amores. Gracias a él he conocido a bastante gente fuera del círculo Erasmus y me ha hecho sentirme muy feliz y segura de mi misma.

Silvia la catalana también vino a despedirse, pero aunque ni ella misma sabe cuando volverá a España confío en poder verla antes o después. Como ella dice, conseguimos entendernos.

En el aeropuerto me esperaba Michele ya que su vuelo era a la misma hora. Entre las últimas compras y la compañía la espera se hizo menos pesada. Muy triste el último abrazo / despedida delante de mi puerta de embarque.

En Alicante, un islandés me saludó en inglés. A principios de agosto le había conocido en unas cervezas a la salida del trabajo. No le había vuelto a ver aunque él se acordaba de mi nombre. Tenía una habitación reservada en un hostal justo en frente de la estación de autobuses y aunque él habla un poco de español se sentía más a gusto si yo hablaba con el taxista, con el de la habitación… Él había pasado 4 meses en Alicante estudiando hacía 2 años, asi que tras dejar mis maletas en su habitación, fuimos a dar una vuelta. Un islandés enseñando Alicante a una española. Recomiendo a todos el Cascarón, un bar con una puerta de medio metro cuyas paredes estan firmadas por los que por allí pasan. Tuve varios momentos de torpeza verbal ya que el islandés me decía cosas en inglés para que se las dijera al del hostal y yo se las decía en inglés y cuando acababa me daba cuenta que tenía que decírselas en español. Creo que no valgo para traductora.

A las 2 de la mañana cogí mi autobús para Madrid, llegando a Soria a las 10:30. Nunca más esta opción. La próxima vez o cojo dos vuelos seguidos o paso la noche en un aeropuerto.

PersonalThursday, 24 August 2006

Acabo de hacer la recuperanción del examen que suspendí este curso. Contando por lo bajo parece que hasta aprobaré y todo. Algo bastante increible si tenemos en cuenta que apenas había tocado el libro y que esta mañana he aterrizado en el aeropuerto doméstico de Reykjavik porque me fui de viaje a los fiordos del oeste. El domingo dejo Islandia. Camino del examen se me saltaban las lágrimas pensando en los recuerdos y risas que esconden muchos de los rincones de este país y sobre todo esta ciudad. Sé que este no es mi lugar, que en parte se me acaba un ciclo, pero este verano, a pesar de las constantes despedidas y la gripe ha sido genial. Una amiga asturiana me dijo hace unos meses parafraseando a Sabina que a los lugares donde uno disfrutó no hay que volver porque nunca volverán a ser lo mismo. Puede que tenga razón, pero yo volví este verano y no me arrepiento en absoluto. El tiempo dirá, yo solo sé que el sábado es mi fiesta de despedida junto a uno de los italianos con los que me fui a Þórsmörk y aún queda mucha gente de la que despedirse, quien sabe si para siempre.

Personal, Islandia, DeportesMonday, 21 August 2006

La semana pasada jugó la Selección Española de Fútbol en Islandia, el partido fue un coñazo pero nos lo pasamos muy bien. Yo tiré de mis contactos y conseguí ocho invitaciones en la tribuna por lo que vendimos las entradas de los fondos que habíamos comprado. Aunque una de las invitaciones fue para un italiano se camufló perfectamente con la bandera española pintada en su carrillo. Mi idea era ir con una sábana con un mensaje para mi familia que ya tenía pensada: “Un año Lost in Iceland, ¡¡ya vuelvo mamá!!”, pero al final se me olvidó, además con esto de que era amistoso el partido igual ni se retrasmitió. La casualidad hizo que cerca de nosotros estuvieran sentados 6 españoles más. Tras el descanso nos encontramos a uno de la COPE entrevistando a los españoles y uno de los nuestros se puso a hacer propaganda del restaurante donde trabaja. El periodista no salía de su asombro, ¡¡españoles trabajando en Islandia!!, en verdad le salvó la entrevista. Tras mucho intentarlo conseguimos que los islandeses salieran de su aletargo y nos siguieran haciendo la ola.

Tras la foto para el recuerdo de los allí perdidos nos fuimos a buscar a los jugadores. Mientras salían estuve hablando con varios periodistas que estuvieron cenando en el restaurante donde trabajo. La verdad es que no nos habíamos estudiado sus caras y este año he estado bastante desconectada del fútbol, por lo que casi conocía más a los jugadores el italiano que nosotros mismos. Nosotros ahí, a 3 pasos de ellos preguntandonos, “¿pero este quién es? da igual, mete la mano para que te firme y tu intenta hacerle fotos”. El de la COPE tuvo otro momento estelar demostando que no sabía inglés. Quería pasar por sus santísimos entre dos vallas y el hombre de seguridad diciéndole todo el rato que tenía que pasar por la esquina, al final una amiga le tuvo que traducir y el segurata le dio las gracias porque ya no sabía cómo decírselo. Para mas surrealista de la situación un trajeado nos dijo que les sobraban plazas en el avión y que si queriamos nos podíamos ir con ellos en el avión. Si no fuera porque el domingo abandono Islandia hubiera sido una locura deliciosa.

Islandia, Cultura, CuriosidadesTuesday, 15 August 2006

El sábado por la mañana fue la gay parade. Sé que las comparaciones son odiosas, pero me gustó más la del año pasado y la de Madrid es más vistosa.


Gay01

Gay02

Gay03

Gay04

Gay06

Viajes, IslandiaFriday, 11 August 2006

Cuando llegamos a la zona de Þórsmörk, mientras nosotros esperábamos el autobús Guido se fue andando para llegar a la Ring Road y hacer autoestop para llegar antes de las 6 a Selfoss para recoger su coche. Nosotros cogimos un autobús que cruzó el río, dejó a gente y lo volvimos a cruzar para parar un rato en una zona de camping donde aprovecharon los chicos para jugar al fútbol y yo para tirar unas canastas. Este primer autobús no lo pagamos y aún no sé donde había que pagarlo. El siguiente autobús nos llevó a Hveragerði. Otro de los italianos (el calenturiento) nos abandonó, ya que tenía que trabajar al día siguiente. Tras reponer fuerzas en el burguer empezamos el camino al área de Reykjaladir, esperando que no hubiera nadie en la cabaña gratuíta y poder estar sólos.


mapa de la zona de Hveragerði
Mapa de la zona

Durante la hora y media que nos costó llegar a la zona, perfectamente señalizada por palos, tuvimos que cruzar varios ríos y aunque sabíamos que había que cruzarlos descalzos tentamos a la suerte y nos la apañamos para cruzar saltando las piedras que sobresalían. Menos mal que alguna mano me agarró, porque alguna pensé que me caía. El hot pot natural se caracteriza porque un río de agua caliente se cruza con otro de agua fría en un punto exacto. En el hot pot había alguien limpiando unas cazuelas, pero no iban a pasar la noche. La cabaña estaba tras subir una cuesta arriba. No había luz, pero había velas y mantas y un baño/agujero fuera. Al final íbamos a estar sólos.


cabaña gratuíta en Hveragerði

Empezó a soplar el viento fuera y yo empecé a dudar de ir al hot pot. Los chicos estaban decididos y ni que empezara a llover parecía hacerles cambiar de idea. A eso de las 11 de la noche bajamos al hot pot y uno a uno se quedaron en bañador para entrar corriendo, intentando no resbalar en el barro que se estaba formando por la lluvia en el hot pot. Sólamente su cara de satisfacción dentro del agua me animaba a unirme a ellos.


italianos a remojo en hot pot natural
Aunque era de día, la falta de luz y el frío que hacía no me permitieron hacer fotos que no estuvieran movidas.

Al final, en vikini, con mi gorro de lana y una cerveza disfruté con ellos del baño de agua templada que veníamos buscando. Lo peor fue volverse a vestir una hora después y volver a subir a la cabaña. Pero en esta vida no hay nada perfecto.

Al día siguiente tocaba volver al pueblo para coger el autobús de vuelta a Reykjavik. Tras toda la noche lloviendo los ríos estaban muy crecidos y tuve que cruzar algunos de ellos descalza, aunque otros estaba tan cansada del viento que los crucé calzada animada por los chicos que me decían que era un simple saltito o que no te mojabas apenas si cruzabas rápido, calándome toda la bota. Llegamos totalmente mojados. Yo menos mal que llevaba pantalones de lluvia, gentileza de mi hada madrina: Alma.

Estoy muy contenta de haber realizado este viaje de tres días. Soy muy consciente que hace un año cuando llegué a Islandia no hubiera podido haberlo realizado debido a su dureza y el tener que subir tanta altura y esto demuestra lo mucho que he mejorado. Siempre que recuerdo este viaje me viene una sonrisa a la boca. ¡¡Que lindos son estos italianos!! (Aún cuando se ponen a hablar en italiano esperando que no les vaya a entender…)

IslandiaThursday, 10 August 2006

El pasado 30 de julio Sigur Rós dio un concierto gratuíto en Reykjavik. Cuando en noviembre de 2005 ofreció su último cocierto (pagando) no fui porque me pareció caro aún cuando se comentaba que no volvería a tocar en Islandia en un par de años. ¡Qué rápido pasa el tiempo!, dirán algunos. En el cocierto de Reykjavik parecía que estaba toda la ciudad reunida, nunca había visto tanta gente junta en Islandia y como decía un amigo “tanto rubio junto”. Primero tocó Amiica Amiina, unas chicas que también tocan una música muy personal. Después llegó Sigur Rós, más de dos horas ofreciéndonos su gran arte tan difícil de explicar. El pasado fin de semana tocaron en Asbyrgi. Amigos míos que acudieron a ambos dicen que fue más impresionante debido al paisaje que lo rodeaba y el que hubiera menos gente lo hizo más íntimo.

Todo Reykjavik en estaba en el concierto

Sigur Rós en concierto

PersonalTuesday, 8 August 2006

El pasado 3 de agosto cumplí un año en Reykjavik. Lo suyo hubiera sido escribir un post en esa fecha pero fuerzas mayores me lo impidieron: tenía fiebre. He pasado mi peor semana en Reykjavik. Con delirios que no termino de recordar con claridad como para comentarlos aquí y yo mientras sudando la gota gorda. Ahora mismo estoy muy débil, he tenido que ir con mi hada madrina islandesa a comprar guarrerías vitamínicas. Por el lado ludico me he perdido un fin de semana disfrutando del festival de música de las islas Vestmannaeyjar. Me queda de consuelo, que ya he estado en estas preciosas islas.

Este debería ser un post recordatorio con mis primeras sensaciones en Reykjavik, mis altibajos el primer cuatrimestre, la locura del segundo cuatrimestre en el que dejé olvidados tantos temas del blog y esta última étapa tan distinta, pero a la vez tan enriquecedora. Pero estoy muy liada sin apenas tiempo, asi que los que ya llevais tiempo ya conoceis el blog, a los que acabais de llegar os invito a leerlo. Hay 170 post en total.