Septiembre se acaba y parece que estoy consiguiendo encontrar mi sitio en España. Como en los viejos tiempos he estado unos días en Soria y otros en Madrid (tengo que hacerme accionista de la Continental Auto). He estudiado, examinado, suspendido, buscado piso y hecho una entrevista de trabajo en este mes. Asi que, al menos hasta junio vuelvo a la capi. He cambiado la pocilga enorme en la que viví este verano en Reykjavik por un piso coqueto en una calle que lleva mi nombre. Ya no vivo con dos islandeses, una noruega, españoles y franceses. Ahora viviré con dos valencianos. Mi padre ya ha sentenciado, me voy con cualquiera y ¿te tienes que ir con dos tíos? Estos padres antiguos… Eso sí el recuerdo de Islandia seguirá vivo en ese piso ya que uno de ellos estuvo el primer semestre de Erasmus allí. El viernes, mi alma gambitera me lleva a Baviera, el sur de Alemania a ver a una amiga que está de Leonardo. Tengo muchos temas pendientes de mi estancia en Islandia, espero escribir alguno antes de irme.