PersonalThursday, 26 October 2006

Mejor dicha beca, de esas que te explotan por poco dinero con la excusa de que te están formando, aunque al menos sólo serán cinco horas. Pero bueno, espero aprobar estadística en febrero y me busco algo más serio de jornada completa y me camelo a la profesora de la otra asignatura. Lo bueno de que me paguen poco es que seguiré yendo con mis vaqueros rotos y deportivas por mucho que allí vayan todos en camisa, si quieren que vaya arreglada que me paguen un sueldo digno. Es en el servicio de documentación de una empresa gigante internacional de nombre impronunciable para mis padres. El gozo en un pozo para ellos cuando se pongan a marujear en el bar o la pescaderia, al menos así dejarán de pitarme los oídos que en parte me molesta cuando alguien a quien a penas conozco me dice “tu debes de ser la de Finlandia-Islandia, el país extranjero ese”. Aunque supongo que acabarán diciendo que trabajo en una consultoría o el palabro que se inventen cuando no se acuerden.

Lo bueno es que a mi madre le ha parecido una miseria lo que me van a pagar. Así que si en un futuro no muy lejano se me vuelve a cruzar el cable y me piro espero que no se echen las manos a la cabeza, que se las echarán, cuando les argumente que una de las razones es la situación laboral española.

Actualización 3 de noviembre de 2006:
Como el no hacer nada me aburre y me apoltrona más estoy deseosa de trabajar. Pues bien, estos recrutadores se lo toman con tal parsimonia que hasta el próximo lunes no empezaré. Encima me dicen que por convenios con la universidad es sólo por seis meses y ya veremos si se renueva ya que sólo se pueden hacer un número de horas por curso. Curioso si tenemos en cuenta que fui becaria en una biblioteca de la universidad año y medio a razón de cinco horas al día. Pero en fin, vista la tranquilidad con que se toman los de recursos humanos contratar a la gente, seguiré haciendo entrevistas de trabajo y supongo que si me cogen en la que tengo el lunes (que es de un trabajo serio) no empezaría a trabajar hasta diciembre.

Islandia, CulturaTuesday, 24 October 2006

En el restaurante donde trabajé este verano servían a veces con el fishbuffet ballena. Yo ya la había probado y como no me disgusta porque me recuerda a la ternera pues a veces la comía. Esto hacía que mis compañeros de trabajo islandeses me dijeran con cara de asco como se me ocurría comer eso. Lo cierto es que no conocí a ningún islandés que le gustara la ballena, siempre me ponían cara de repulsión cuando les preguntaba algo sobre comer ballena. Así que decidí preguntar a cada islandés con el que surgiera el tema el porque cazaban ballena si tanto asco les daba comerla y que usos les daban. Lo cierto es que las respuestas eran siempre las mismas, no sabían. Al final, un italiano que lleva en Islandia siete años me dio la que podría ser la respuesta. Los islandeses tienen pocos rasgos que los diferencie del mundo en cuanto a historia o cultura, el mayor de ellos es el idioma por ello lo protegen tanto. Desde siempre Islandia ha sido un país de cazadores y cazaban ballena para alimentarse. Por ello cazar ballena es una se sus señas de identificación y por ello tras años de prohibición volvieron a permitir la caza de ballenas con fines científicos como excusa. La verdad es que a falta de una explicación por parte de los islandeses este argumento me parece válido, aunque no la comparto y no me imagino a ningún islandés afirmándome esto. Cómo me dijo mi amigo italiano, esto son sólo ciclos. Existe una fuerte repulsa a la caza de ballenas por una parte de la sociedad islandesa y tras un tiempo se volverá a prohibir. Mientras identificaremos a Islandia con el frío, su naturaleza llena de contrastes (esto para quienes conocen algo de Islandia) y con que está permitida la caza de ballenas.

Todo esto viene a colación a que la semana pasada el alcarreño por excepción de mi Eramus (antológicas esas noches que intentaba que los guiris o islandeses borrachos fueran capaz de pronunciar su gentilicio) nos mandó a todos esta noticia que días después trascendió a los telediarios. Hoy leo en el Iceland Review como un cazador de ballenas cuenta que ha cazado su primera ballena con fines comerciales. Digo yo, tras el anuncio porque anteriormente ya se cazaban y se podían ver varios barcos balleneros en el puerto y comprar carne de ballena en los supers, aunque es difícil encontrarla en los restaurantes debido a que sólo la demandan algunos turistas.

Bueno, para ilustrar este post, varias fotos que tengo del puerto de este pasado verano:


Durmiendo tras la regata

Foto realizada el mismo día que volví a Islandia en julio, tras todo el día de viaje me fui a disfrutar del puerto, su cielo y su luz.

Barco en el puerto de Reykjavik

Foto tomada a las 3:10 de la mañana del 6 de julio de 2006.

Nota: sigo sin Internet, pero inexpicablemente hoy he puesto el ordenador encima de la mesita del salón y tengo una conexión bastante aceptable. Estoy por dibujar con lápiz en el suelo el lugar exacto de las patas y en la mesa el lugar donde tiene que estar el portátil, porque la verdad no me atrevo a moverlo ni un milímetro.

PersonalFriday, 20 October 2006

Las conexiones de Internet de mis vecinos son bastante malas y la mayoría tienen el dichoso candado. Benditos aquellos tiempos en que nadie sabía restringir su conexión de Internet y Madrid era una auténtica barra libre de conectividad. Por ello, hasta que los de Ono no se dignen a hacernos una visita me va a ser complicado actualizar el blog (también van a poner llamadas gratuítas a fijos así que ya estais todos mandadome un sms con vuestros fijos, sí Elena es a tí). Pasa el tiempo y no consigo escribir un post y publicarlo desde la universidad. Sólo con los viajes que aún no he contado me salen casi 5 post.

Últimas noticias
(para aquellos que me han confesado que saben de mi leyendo el blog, que creía que no era nadie)

El tiempo pasa y no termino de acostumbrarme. Echo en falta a mucha gente y ese rollito multicultural. De esto me di cuenta en Alemania donde volví a practicar mi inglés aunque fuera para explicarle a alguien qué hacía durmiendo en el portal (esto y más en próximos posts). Pensé que el volver a Madrid lo haría todo más sencillo pero tras mirar con cierta envidia a los guiris veo que me va a costar encontrar mi sitio. No todo sigue igual en Madrid, algunos se han marchado pero también estoy conociendo gente nueva. En el puente tuve empacho de familia, se me hizo raro pasar tanto tiempo con ellos en Soria fuera de temporada (verano) y en la boda del sábado algunos me preguntaban sorprendidos cuando me volvía a Islandia. Mi respuesta era siempre la misma, hasta junio estoy atada a Madrid, después ya veré. Y no, no tengo ningún novio en Islandia ni en ningún lado. Que manía con eso de que una mujer sólo va al fin del mundo movida por los sentimientos hacia su pareja. Como ayer los que vinieron a instalar la lavadora, que me preguntaban como no tenia novio o marido y eso que pasé de explicarles que vivía con dos chicos…

Por lo demas, hago entrevistas de trabajo y en alguna me han rechazado por sobrecualificación, ¡¿pero si no estoy licenciada?! Espero encontrar una beca-prácticas-trabajo de lo mío para llenar las tardes que en el piso hay demasiada neurona flotando y todos sabemos que eso no se pega.

Islandia, CuriosidadesWednesday, 11 October 2006

Islandia es un país muy seguro y eso hace que sus periodicos no tengan tantas noticias negativas. La pena es que mi islandés sea casi nulo y me tuviera que conformar con mirar las fotografías. Esto hace que uno de los periódicos más importantes de Islandia, Fréttabladid publique algo que en España se quedaría en una simple anecdota del vecindario:


Greedy cat causes accident
A hungry cat only wanted a bite of its master’s dried fish, a popular Icelandic snack, but ended up overturning his car.

The cat’s owner was driving through Vatnsskard, near Blönduós in northwest Iceland, last weekend when he suddenly had the urge for dried fish. Fréttabladid reports.

As he started feasting upon the delicacy he neglected to share a bite with his cat, which was loose in the back seat.

To claim its share of the fish snack, the cat jumped into its master’s lap. The man was so startled by this that he lost control of his car, which darted off the road and overturned.

The car was wrecked but both driver and cat were uninjured. The latter of the two disappeared after the accident and has still not returned to its owner.

Police in Blönduós says the incident stresses the importance of caging pets while driving

Fuente: Iceland Review

IslandiaThursday, 5 October 2006

Felix, un amigo alemán envió hace más de un mes una foto que él había hecho en la península de Snaefellsnes. Una pena no saber cuando fue hecha. ¿Es o no es preciosa?

Northern lights