Las conexiones de Internet de mis vecinos son bastante malas y la mayoría tienen el dichoso candado. Benditos aquellos tiempos en que nadie sabía restringir su conexión de Internet y Madrid era una auténtica barra libre de conectividad. Por ello, hasta que los de Ono no se dignen a hacernos una visita me va a ser complicado actualizar el blog (también van a poner llamadas gratuítas a fijos así que ya estais todos mandadome un sms con vuestros fijos, sí Elena es a tí). Pasa el tiempo y no consigo escribir un post y publicarlo desde la universidad. Sólo con los viajes que aún no he contado me salen casi 5 post.
Últimas noticias
(para aquellos que me han confesado que saben de mi leyendo el blog, que creía que no era nadie)
El tiempo pasa y no termino de acostumbrarme. Echo en falta a mucha gente y ese rollito multicultural. De esto me di cuenta en Alemania donde volví a practicar mi inglés aunque fuera para explicarle a alguien qué hacía durmiendo en el portal (esto y más en próximos posts). Pensé que el volver a Madrid lo haría todo más sencillo pero tras mirar con cierta envidia a los guiris veo que me va a costar encontrar mi sitio. No todo sigue igual en Madrid, algunos se han marchado pero también estoy conociendo gente nueva. En el puente tuve empacho de familia, se me hizo raro pasar tanto tiempo con ellos en Soria fuera de temporada (verano) y en la boda del sábado algunos me preguntaban sorprendidos cuando me volvía a Islandia. Mi respuesta era siempre la misma, hasta junio estoy atada a Madrid, después ya veré. Y no, no tengo ningún novio en Islandia ni en ningún lado. Que manía con eso de que una mujer sólo va al fin del mundo movida por los sentimientos hacia su pareja. Como ayer los que vinieron a instalar la lavadora, que me preguntaban como no tenia novio o marido y eso que pasé de explicarles que vivía con dos chicos…
Por lo demas, hago entrevistas de trabajo y en alguna me han rechazado por sobrecualificación, ¡¿pero si no estoy licenciada?! Espero encontrar una beca-prácticas-trabajo de lo mío para llenar las tardes que en el piso hay demasiada neurona flotando y todos sabemos que eso no se pega.





La verdad es que la vuelta a la “realidad” después de una Erasmus es muy complicada, supongo que para unos más que para otros. Para mi fue un infierno, todos los planes que había hecho se fueron al garete poco a poco y me llevó 1 año volver a encontrar mi lugar en España. Por supuesto siempre recordarás esa época como una de las más especiales de tu vida, tus amigos te dirán que dejes de hablar de islandia y cuando conozcas a alguien que haya sido erasmus esa persona se convertirá en tu amigo inmediatamente.
Yo volví de mi beca hace 5 años pero no me canso de leer historias sobre erasmus, supongo que me ayuda a recordar mi propia historia.
Comment by yo mismo — Saturday, 21 October 2006 @ 12:06
Homesick?
Que sepas que hoy al encontrarme en el suplemento de The Independent éste artículo ’ Iceland: The secret of happiness’ me he acordado de tí. Que lo disfrutes.
http://travel.independent.co.uk/europe/article1903071.ece
Comment by Magenta — Sunday, 22 October 2006 @ 18:08
No encuentro al plumilla que firma dicho artículo pero cuenta lo mismo y en el mismo orden de una serie de artículos que El País publicó este verano y que un lector me envió por e-mail al poco de aterrizar. Lo cierto es que no estoy de acuerdo con algunos detalles. Las cosas se ven con más amplitud cuando pasas más tiempo en un lugar. Así que sigues conectada a los blogs Magenta…
Comment by oria — Monday, 23 October 2006 @ 12:08