Mejor dicha beca, de esas que te explotan por poco dinero con la excusa de que te están formando, aunque al menos sólo serán cinco horas. Pero bueno, espero aprobar estadística en febrero y me busco algo más serio de jornada completa y me camelo a la profesora de la otra asignatura. Lo bueno de que me paguen poco es que seguiré yendo con mis vaqueros rotos y deportivas por mucho que allí vayan todos en camisa, si quieren que vaya arreglada que me paguen un sueldo digno. Es en el servicio de documentación de una empresa gigante internacional de nombre impronunciable para mis padres. El gozo en un pozo para ellos cuando se pongan a marujear en el bar o la pescaderia, al menos así dejarán de pitarme los oídos que en parte me molesta cuando alguien a quien a penas conozco me dice “tu debes de ser la de Finlandia-Islandia, el país extranjero ese”. Aunque supongo que acabarán diciendo que trabajo en una consultoría o el palabro que se inventen cuando no se acuerden.

Lo bueno es que a mi madre le ha parecido una miseria lo que me van a pagar. Así que si en un futuro no muy lejano se me vuelve a cruzar el cable y me piro espero que no se echen las manos a la cabeza, que se las echarán, cuando les argumente que una de las razones es la situación laboral española.

Actualización 3 de noviembre de 2006:
Como el no hacer nada me aburre y me apoltrona más estoy deseosa de trabajar. Pues bien, estos recrutadores se lo toman con tal parsimonia que hasta el próximo lunes no empezaré. Encima me dicen que por convenios con la universidad es sólo por seis meses y ya veremos si se renueva ya que sólo se pueden hacer un número de horas por curso. Curioso si tenemos en cuenta que fui becaria en una biblioteca de la universidad año y medio a razón de cinco horas al día. Pero en fin, vista la tranquilidad con que se toman los de recursos humanos contratar a la gente, seguiré haciendo entrevistas de trabajo y supongo que si me cogen en la que tengo el lunes (que es de un trabajo serio) no empezaría a trabajar hasta diciembre.