Antes de irme a Islandia me enteré que el Teatro Real de Madrid ponía a la venta las entradas de último minuto con un 90% de descuento para los jóvenes de hasta 26 años. Por aquel entonces intenté ir pero supongo que se había enterado más gente y había más cola que entradas sobrantes. Por ello esté año mandé un globo sonda a los conocidos e intentamos adquirir entradas con un 60% de decuento para jóvenes en la zona G. Sólo nos sirvió para tener una charla agradable con el taquillero ya que estaban agotadas y nos recomendó conseguir entradas de último minuto.

Como la idea era ver en persona qué era eso de la ópera el viernes pasado lo intentamos. La cola era de no más de 12 personas y aunque ya llevaba las entradas seleccionadas de Internet me encontré que había más disponibles ya que se añadieron las que no habían recogido los abonados. Unos conseguimos entradas en la tribuna del primer piso y otros del segundo. Delante tenía a unos padres con sus tres hijos menores de 6 años y todavía me estoy preguntando el porqué de llevarlos a ver la ópera a las 8 de la noche.

Como nos contó el taquillero no había etiqueta ni eran mayoría los que iban muy arreglados. Cuando nos dieron el libreto nos dimos cuenta que habíamos mal traducido el título de la obra y lo que íbamos a ver no era el barbero de buen corazón sino el gruñón / cascarrabias de buen corazón. Esta obra es una ópera bufa de hace un par de siglos del compositor español Vicente Martín y Soler, amigo de Mozart y que tuvo su momento de popularidad en aquella época. Aunque la obra tuvo momentos muy divertidos tuvo su momento de sopor durante el primer acto (me dormí unos minutos) y me chocó la inocencia de aquella época. Por supuesto las voces fueron increibles. En el descanso fuimos a cotillear donde estaba un amigo y otras estancias del teatro (bajamos a pie de pista). Sorpresa encontrarnos que en el bar servían champan y salmón.

Teatro Real de Madrid

El Teatro Real de Madrid parece más grande por la televisión

Aunque en general la obra me gustó fue una pena que alguien decidiera que las actrices vistieran de Inditex y ellos estridentes y que algunos de los muebles fueran demasiado modernos para el decorado general de la casa. Esto hacía que le quitara credibilidad a la obra ya que hablaron mucho de la dote. Además, que ya que vas a la ópera esperas ver un vestuario impresionante. Sin comentarios las luces de discoteca y el baile a lo aserejé que se marcaron en un momento. Supongo que habrá que esperar a que pongan una obra más conocida y sin experimentos antes de que cumpla los 27 años.

Il burbero di buon cuore

Detalle del escenario y los actores