Este mes de mayo ha habido dos puentes en Madrid, pues el verano pasado me comunicaron que tenía una comunión cada uno de esos fines de semana de mi prolífera familia maña. Luego dicen que soy atea. Para más inri, el primer domingo de mayo además de ser el día de la madre es el día del Catapán en Soria y este finde el Numancia subió a primera. Atea y fiestera oigan. Así que me perdí la fiesta en Soria y estuve viendo a los pobres mañicos sufriendo ambos partidos. Al menos les queda la alegría del CAI.
Pero me quedo con un momento más alegre de los maños,
y de los sorianos.





